sábado, 11 de agosto de 2007

MÁS QUE AMANTES… ENEMIGOS

Relato breve acerca de la obra: “AMANTES Y ENEMIGOS” de Rosa Montero

Nunca me consideré un ser flechado por cupido, será por que tengo conciencia de que he cometido muchísimos errores en el campo amoroso, quién no los ha cometido, y razón de ello es que no congenio con aquella literatura cuya temática es el amor, esos libros no encajan en mis gustos, pero la desventaja de comprar colecciones es que tendrás una biblioteca con aquellos libros amorosos, y culpa de ello es que dejé abandonados muchos textos referentes al tema, no los leo, o debería decir, no los leía, pues acabo de darme cuenta de que mi curiosidad pudo más que los principios literarios que alguna vez me impuse. Es de esta manera que tomé un texto empolvado por el olvido y me adentré en sus relatos y sus personajes, lo agradable de esto es que sentí no haber roto con mis principios como antes lo había afirmado, muy al contrario, pude constatar de que el amor es uno de los sentimientos menos presentes en las parejas de hoy y no sé si también en las parejas del “ayer”, pero esa tonta historia de Romeo y Julieta no me la creo.

Comencé a leer entonces: “Amantes y enemigos” de Rosa Montero, título bastante sugerente, hallé en el personajes deprimentes, nada enamorados, muy al contrario, los relatos tratan de personas golpeadas por el amor pero que lamentablemente no se pueden deshacer fácilmente de aquel vil sentimiento, mujeres empecinadas en el maltrato, enanos que se las dan de grecorromanos, y demás cosas, así también, hallé muchas frases que he querido poner en este relato, o mejor dicho, fueron las razones que me motivaron a escribir este relato.

Me llamó la atención un “héroe”, pero dicho personaje no era más que un patán fracasado en la vida que se largó dejando en el abandono a su “mujer” y a su Lazarillo, quienes además de ser su familia eran parte de su grupo de trabajo en un night club, lo curioso es que Alí, que así se llama el susodicho, regresa después de mucho tiempo con la intención de continuar su vida con sus antiguos amigos esperando que ellos olviden lo sucedido, a lo que el enano… ¿acepta?, bueno, me pareció que éste enano había olvidado lo que páginas antes había dicho en alusión a su dizque dios: “Los héroes no saben disculpar las flaquezas humanas en las que ellos nunca incurren: la misericordia no es más que el medroso refugio de los débiles que perdonan sólo para asegurarse de que serán perdonados” y el pobre Alí mostró no encajar en el prototipo de ese divino ser, actuó de manera contraria al verse en el suelo apunto de morir frente a aquel que antes lo había idolatrado, ¿Será por eso que el enano lo mató?, ah perdón, cometí el error de contarles el final, prometo no volverlo a hacer.
En lo único que congenio con nuestro enano es que él piensa que esta sociedad esta llena de hipócritas que de día lanzan sus biliares críticas contra aquello que les parece escandaloso, pero en las noches se encierran en sus habitaciones para no perderse nada de estas “monstruosidades” “Ustedes, los honestos bienpensantes, hijos del siglo de la hipocresía, suelen escandalizarse con mojigato escrúpulo ante las realidades de la vida”, al menos algo de bueno debía de tener este ser repugnante, no lo llamo repugnante por los defectos físicos, sino por los actos y pensamientos que en él se acontecen, pues lo físico es pasajero y para los que piensen que no es así y se dedican al cuidado de su cutis y demás cursilerías, además claro de discriminar a quienes ellos creen unos seres no agraciados, les quiero citar otro párrafo que más adelante y parte de otro cuento dice: “Los feos y los tristes también tienen sus instantes gloriosos”, pero a veces pienso nunca nos damos cuenta de ello, pues nuestras vidas, tanto para feos y bonitos, son lo mismo, ah de llegar un día en que, como queda escrito en esta obra de Rosa Montero “Llega un día en el que te despiertas y te dices: así que en esto consistía la vida. Poca cosa”.

Me encuentro luego con otro relato, El monstruo del lago, y después de leer el breve texto que trata de un loco que cree ser el monstruo del lago Ness, cierro por un momento el libro para ver nuevamente el título de la tapa, “Amantes y enemigos” reza dicho título y me pregunto ¿Qué diablos hace éste relato en esta obra?, vaya talvez sea algún error de la escritora, pues no hallo relación entre ésta narración y la temática de la obra y si soy yo el errado por favor avísenme, suelo tener equivocaciones y lo bueno de esto es que si somos concientes de que hemos errado tendremos la suficiente motivación de hacerlo mejor en una próxima oportunidad, claro que nunca faltan los idiotas que tropiezan una y otra vez con la misma piedra, pienso en esto mientras leo otra frase que me inspira a luchar por aquella anhelada segunda oportunidad y demostrarle a mi “Princesa” que tiene razón en decir que nunca he amado, pero puedo hacerlo ahora, porque “No hay mayor prodigio natural que el amor desmedido de quien nunca antes se ha atrevido a amar”, que agradable frase.

Se dan cuenta de que a veces vamos en contra de lo que nos planteamos; antes de escribir éste breve relato me propuse no tomar parte por el amor y se me ocurrían estupendas ideas para contrariar y ridiculizar a aquellos enamorados, pero cuando leo en el libro “Es pasmoso lo mucho que aguantamos, en el amor, cuando estamos dispuestos a mentirnos” la verdad yo no sé si pasé los años mintiéndome, será que no me gusta aceptar que sí me enamoré, como cuando me niego a aceptar que estoy enfermo “Qué extraña enfermedad es la pasión”, que pena por mi, ya me enfermé mas no quiero que sea una enfermedad mortal, será por que tengo un sentimiento de lucha, pues no quiero ser uno de los animales que el arca de Noé ha dejado tras de si, para tan sólo transportar a los elegidos, y lamentablemente el requisito para ser un elegido es tener una pareja, (tendrían que leer la obra para entenderme).

Ahora que la noche ya ha hecho suya la ciudad y la falta de imaginación ha hecho de mi su prisionero, sin embargo sé que no se saldrá con la suya, me siento retado a un duelo cuando leo “Qué terrible pobreza, qué desamparo el de quien no tiene en qué pensar antes de la pequeña muerte del dormir” y más aun “No hay nada tan insoportable e inhumano como la ausencia total de imaginación”, soy consciente de que eso es muy cierto y como soy muy humano, la imaginación y el pensamiento no deben de faltarme, pero ya no pienso en el libro, lo único que hago es pensar en mi, sobre todo porque siempre creí que el amor no iba a ser parte de mis lecturas, mucho menos de mi vida, y siento, como dije antes, que me he estado mintiendo, aun tengo conciencia de no caer tan bajo, amorosamente hablando, como para leer a Bécquer o a aquellos que tomaron partido por el falso amor, ese amor de …y vivieron felices para siempre, las parejas en realidad no nos comportamos así, Romeo y Julieta fue, es y será una gran mentira.

Debo de terminar de leer este libro antes de que… diablos ya me perdí, lo que más temía sucedió, pues “En esto consiste la vida justamente: en tener que decidir todo el tiempo entre un miedo u otro” pero presiento que yo no decidí que miedo sentir, creo que cometí el error de dejarme llevar, leía silenciosamente mientras una canción de Arjona se adentraba en mis oídos, y no sé en que momento me perdí o en que momento decidí, creo que muy al contrario, decidieron por mi, pues en la vida solo tenemos dos opciones, vivir solos o vivir enamorarnos, ambas duelen y antes de arrepentirme quiero realmente terminar este relato con una frase que cierra de una manera perfecta mi ya no olvidado libro, había dicho antes que sentí que me mentía al no aceptarme como “enamorado” mas mi libro termina con una hiriente frase que dice “El amor es una mentira, pero funciona”; perdonen, cometí nuevamente el craso error de contarles el final.
Será que errar es humano, y enamorarse también… lamentablemente.


Paúl Calsina Jove

viernes, 3 de agosto de 2007

Multa por causar el llanto

Sin duda en el teatro de nuestros días una obra bien representada sería digna de elogios, alegrías, risas y hasta llanto. Esto depende obviamente del buen desempeño de los actores, artistas que con su don teatral podrían ablandar los corazones de los asistentes y entristecer de manera general al público.
Raro sería que algo tan bien realizado, al extremo de causar dicha sensibilidad en el publico asistente, sea declarado prohibido y peor aun, multar al creador de dicha obra. Pues bien esto no esta lejos de la realidad mas si de nuestra época, pues debemos remontarnos hacia la Grecia Clásica donde se realizaban concursos de teatro cada año. Puesto que había muchos participantes, era una contienda muy dura, por la que alguna vez pasaron Sófocles, Eurípides y Esquilo, por citar algunos.
Es así que aparece Frínico quien iba ganando campo en el género dramático y con éste una popularidad aceptable, pero se le ocurrió realizar La conquista de Mileto en cuya representación los oyentes rompieron a llorar, por lo que el autor fue castigado con una multa de 1.000 dracmas, porque había recordado la desgracia de la patria.

Es entendible de alguna forma que en cualquier país se obraría de manera similar, peor aun si se hiere la sensibilidad de las altas clases sociales o del los feligreses católicos, nada raro parecería que dichas obras, ayer, hoy y quien sabe hasta cuando, sean censuradas, lo que incitaría aun más al público lector a adquirir dichas obras, incluidos: cucufatos y monaguillos que harían de estos libros sus novelas de cabecera, con el cual se divertirán a escondidas de los herejes , perdón de los clérigos. Pero retomando a nuestro personaje, debo señalar que hay cosas dignas de señalar en él además de su censura, pues también es digna de ser citada una obra que trataba de la batalla de Salamina, Fenisa, modelo que obtuvo el premio en el concurso del 476.
Se le considera como uno de los fundadores de la tragedia griega y se le atribuyen algunas innovaciones, como la introducción del uso de la máscara, de los papeles femeninos, etc. Según los contemporáneos de Frínico, en su teatro había poca acción, pero en cambio era esencialmente lírico y patético.

martes, 31 de julio de 2007

Aburrida introducción

Muchas veces cuando escojo un libro para leerlo, me doy con la ingrata sorpresa de que tiene un "estudio", a manera de introducción, hecho por algún erudito en el tema.Lo peor de todo es que el especialista realiza una detallada introducción acerca de la obra y no falta alguna situación en la que narra parte de la trama y deja escapar algunas de las más escenciales partes de la obra. En resumen, lo que quiero decir es que se me hace como el típico molestoso que te cuenta en que acaba la pelicula o quién mata a quien, no sin antes darte una buena dósis de imagenes o simbolismos que él u otros han hallado en la obra.Pues bien, me tocó vivir esa experiencia cuando por fin me decidí a leer la que se supone es la obra cumbre de la literatura española: Don Quijote.Pese a que ya estoy en la página 123, aun me encuentro en la introducción, y el caso es que ya me aburrió la obra, sin haber aun tocado al mismo Quijote propiamente dicho.Pero bueno, decidí leer los dos tomos de la extensa obra, y luego les haré llegar mis cometarios acerca de ésta novela, para lo cual necesitaré de vuestra ayuda y desearía saber qué experiencias tuvieron al leer esta trascendental obra.Hasta la próxima.